EL ABRAZO ETERNO.
No hay nada que decir, y se que nada está dicho.
Ahora quiero callar.
¿Es necesario tal vez?
Hay que prestar atención, porque para mí si lo es.
¿Quien posee a quien?
¿A quien se debe culpar si no existen culpables a los que culpar?
No hay un lugar, solo un pensar eterno que aunque perturbe atesorado tengo.
¿Es necesario tal vez?
Si, si lo es. Siempre lo fue.
Que más dan las palabras, que más da.
¿Sientes de verdad lo que haces? Pues eso es lo que quedará.
Las palabras no importan cuando los sentimientos han de hablar.
¿Es un nuevo terminar?
No, es solo otra forma de continuar, aunque a este lugar esté poniéndole un punto y final...








