Corazón.

Corazón.

domingo, 31 de agosto de 2014

LA BESTIA.


Una pisada ensangrentada. La huella de una zarpa pesada que aplasta. Que marca. Que incluso puede matar.
El sigilo esquivo tras tu espalda escondido. Observando, vigilando. Buscando la entrada directa al centro de un corazón puesto a prueba.
¿Pero a la bestia podrás derribar si encuentra una puerta por la que a tu corazón llegar? ¿con tu espada en dos al monstruo antes partirás? 
Si lo consigues, herida pero no muerta volverá al sigilo en tu espalda.
Pero aun así no bajes la guardia, ya que no se rendirá. 
La oscura bestia esperará su próxima oportunidad, es su naturaleza, y en tu mano está el nunca dejarla pasar.

miércoles, 27 de agosto de 2014

EL CORAZÓN.


Distintos acontecimientos dentro de un unilateral sentimiento.
Una gota más que añadir a tantas ya iguales.
El coleccionista.
La bestia que asesina lo bueno que una vez existió.
La consciencia que amarra lo libre de la inconsciencia.

Déjate llevar por el viento, y que sea solo aire fresco, limpio de pensamientos.

Él, el desaparecido entre las sombras de grandes árboles muertos.
Madera seca y hueca aun en pie, que envuelve a quien camina cerca con su fría muerte eterna.
Y un corazón fuertemente palpita.
Y un corazón furioso golpea frágiles costillas.
¿Y le duele? No le pregunté.
En ocasiones me parece sentir su sangre dolorosa recorrer veloz su cuerpo. Por lo que me estremezco, y a veces le grito en silencio.

Su golpear es una tortura aparecida de la lucha dentro de una estrecha caja en la que parece no caber más nada.
Asfixiante estado de alerta que habla. Un latido una palabra.

la lucha pasó, pero su corazón no lo advirtió.
Descontrolado anda, y yo, entre las sombras de grandes árboles muertos lo sigo para volver a ser su amigo, el que tal vez sin retorno esté perdido.


Y lo peor es que ya no te reconozco amigo.